Las intensas lluvias que afectan a Uruguay desde hace varios días provocaron inundaciones, crecidas de ríos y arroyos, cortes de caminos y fuertes complicaciones para la actividad agropecuaria, especialmente en los departamentos del este y norte del país. En Rocha, los productores enfrentan un escenario crítico y realizan maniobras para poner a salvo a sus animales.
La situación llevó a que la diputada rochense Gloria Beatriz Acosta, del Partido Nacional, solicitara al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que evalúe la declaración de Emergencia Agropecuaria y la activación del Fondo Agropecuario de Emergencia para atender las consecuencias de las inundaciones.
El planteo fue presentado este jueves 20 de agosto mediante una nota dirigida al director de la Oficina Departamental de Rocha del MGAP, ingeniero agrónomo Alejandro Manovsky, según informó la emisora local Esteña.
Acosta señaló que las precipitaciones provocaron afectaciones en la producción y en las condiciones de vida de pequeños productores rurales. También advirtió por las dificultades para acceder y circular por distintos puntos del departamento, una situación que complica tanto las tareas cotidianas como el traslado de animales e insumos.
El pedido de la legisladora se conoce en medio de un escenario de exceso hídrico que afecta a distintas zonas de Uruguay. Según informó El País, en algunas áreas del este se acumularon entre 250 y 300 milímetros durante la semana, mientras que en departamentos como Rocha, Treinta y Tres y Cerro Largo los registros de los últimos 35 días se ubicaron entre 500 y 600 milímetros.
Los registros de Inumet citados por el medio uruguayo muestran la magnitud de las precipitaciones. Entre el 15 y el 19 de agosto, Laguna Merín, en Cerro Largo, acumuló 317 milímetros, mientras que otras localidades del departamento superaron los 200 milímetros en ese período.
El exceso de agua también comenzó a afectar directamente la operativa del campo. La dificultad para ingresar a los establecimientos, trasladar ganado, movilizar insumos y llevar animales hacia los lugares de venta generó demoras y, en algunos casos, la postergación de ferias ganaderas.
A esto se suma la preocupación por el estado de los animales. La combinación de lluvias persistentes, bajas temperaturas y falta de piso puede provocar pérdida de kilos, mientras que el exceso de agua dificulta el aprovechamiento de las pasturas y puede retrasar el engorde del ganado destinado a faena.
El impacto también se observa en distintos puntos de Rocha. El Observador señaló que el departamento se encuentra entre las zonas más comprometidas por las precipitaciones, junto con Cerro Largo y Rivera. Las crecidas provocaron anegamientos y dificultades para circular.
En Castillos, por ejemplo, el puente de la calle Lavalleja, próximo a la Ruta 9, quedó cubierto por el agua y fuera de circulación. También hubo advertencias por las condiciones del Camino Guardia del Monte, mientras que las autoridades recomendaron no atravesar pasos o tramos de caminos cubiertos por agua.
En este contexto, las imágenes difundidas desde las zonas rurales reflejan la dimensión del problema. El periodista Luis Eduardo González Segredo publicó videos en sus redes sociales donde se observa a productores y trabajadores rurales trasladando ganado hacia lugares más altos para evitar que los animales queden atrapados por el avance del agua.
“Miles de cabezas de ganado movidas hacia lugares más altos o donde se pueda. Norte profundo de Rocha”, escribió junto a uno de los videos registrados el jueves 20 de agosto.
La situación obliga a los productores a tomar medidas para reducir las pérdidas, aunque las condiciones del terreno y la magnitud de las inundaciones limitan las posibilidades de respuesta. En muchos establecimientos, la prioridad pasa por encontrar sectores elevados donde concentrar los animales y garantizar su supervivencia.
El escenario no se limita a Rocha. El Observador informó que las lluvias generaron inundaciones, evacuaciones, crecidas de ríos y arroyos y decenas de cortes de rutas y caminos en distintos puntos del territorio uruguayo. Cerro Largo, Rivera y Rocha estuvieron entre las zonas más comprometidas.
En Cerro Largo, la crecida del arroyo Conventos provocó inundaciones en Melo y obligó a evacuar a vecinos. Entre Melo y Río Branco, al menos 27 personas recibieron asistencia, mientras que el río Yaguarón llegó a 4,45 metros y la laguna Merín alcanzó los 3,75 metros.
El problema se agrava porque los suelos ya se encuentran saturados. El exceso de agua reduce la capacidad de absorción y aumenta el escurrimiento hacia ríos y arroyos, lo que incrementa el riesgo de nuevas crecidas ante futuras precipitaciones.
Para los productores, el desafío inmediato es atravesar el episodio con el menor daño posible. En Rocha, el pedido de declaración de emergencia busca que el Estado pueda disponer de herramientas específicas para asistir al sector rural, mientras el agua todavía domina buena parte de los campos y obliga a mover los rodeos hacia zonas seguras.



