Una mujer fue asesinada a puñaladas hoy a la mañana en el interior de una farmacia en pleno centro de esta ciudad. El asesino fue la expareja de la víctima.
El agresor fue detenido minutos después en la terraza de un edificio, situado en Colón al 2000. Estaba ensangrentado y con una botella de alcohol en una de sus manos. Había intentado quitarse la vida.
El ataque ocurrió alrededor de las 9.30. La víctima, cuyo nombre es Carina Candelas, empleada del comercio, estaba trabajando en el sector interno del local cuando su expareja llegó en un auto que estacionó en doble fila, ingresó y fue directo hacia ella. La atacó con un arma blanca y le provocó varias heridas. Después salió corriendo y escapó en el vehículo.
Una clienta que estaba por retirarse presenció la fuga. Contó que vio a alguien salir a toda velocidad, meterse en un auto y doblar bruscamente. Segundos más tarde, las empleadas salieron a la vereda pidiendo ayuda. Dos motos de la policía llegaron casi de inmediato. También personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias. Los médicos solo pudieron constatar la muerte.
Se montó un amplio operativo en la zona para preservar la escena del crimen, mientras la Brigada Motorizada rastreaba al homicida, un hombre de alrededor de 50 años. Lo localizaron poco después en un domicilio de Colón al 2000, que sería el suyo. Estaba en la terraza, y les manifestó a los policías que quería matarse. Los efectivos lograron reducirlo y lo detuvieron.
Durante la tarde, la fiscal María Laura Riccardo confirmó que Martín Banchero, el supuesto asesino, “venía molestando a la víctima desde hacía tiempo”. Sin embargo, la funcionario advirtió que no hay registros previos de denuncias de la mujer contra su pareja.
De acuerdo al testimonio aportado por familiares, entre ellos una hermana y una sobrina de la mujer, y las propias compañeras de trabajo, la relación sentimental se había terminado en diciembre. Desde entonces, el hombre mantenía una actitud de asedio constante. “Relatan episodios de hostigamiento por parte de él, de buscarla, seguirla, de pasar y gritarle cosas”, precisó Riccardo. Por eso, pidió, además de las filmaciones de seguridad de este miércoles, las de otros días para constatar ese acoso.
Según reconstruyó la fiscal, el agresor llegó a la farmacia, preguntó por ella y fue derecho hacia donde estaba. Una compañera intentó defenderla y terminó con su ropa manchada de sangre. De acuerdo a la información brindada por la funcionaria del Ministerio Público de la Acusación, había dos personas en el sector de atención al público que, si bien no habrían presenciado el ataque de forma directa por la disposición del inmueble, colaboraron llamando a la central de emergencias 911.
Este femicidio se inscribe en una serie sostenida que viene ocurriendo en Rosario. Según el Observatorio de Violencias Mercedes Pagnutti, entre enero y mayo de 2026 la provincia de Santa Fe registró 17 femicidios. Diez de esos casos ocurrieron en el departamento Rosario, que disparó su tasa local a 1,43 por cada 100.000 mujeres, muy por encima del promedio nacional de 0,50.
El informe marca una variable propia del territorio: casi una cuarta parte de los femicidios santafesinos ocurrió en contextos de criminalidad organizada y narcotráfico. El resto responde al patrón más extendido, el de la pareja o expareja como agresor y el hogar o el espacio cotidiano como escenario.
El 4 de agosto, Débora Giuliana Bordón, de 31 años, fue asesinada de una puñalada en el cuello en un departamento de Crespo al 500, en barrio Luis Agote. La policía detuvo a su novio, de 23 años, en una estación de servicio del centro. El 19 de julio, durante la madrugada, Lara Valentina Caraballo, de 20 años, murió de un disparo en la zona noroeste de la ciudad; su pareja se entregó y alegó que el tiro había sido accidental. Ese mismo fin de semana, mientras se jugaba la final del Mundial, se registraron cuatro femicidios en el país. En abril, Sophia Civarelli, de 22 años, fue hallada muerta de una puñalada en el departamento que compartía con su novio en barrio Martin; el agresor, también de 22 años, se arrojó desde un edificio. La Justicia investigó el hecho como femicidio seguido de suicidio.



