El movimiento de camiones cargados con algodón por la Ruta Nacional 11 hacia las desmotadoras de Avellaneda llamó la atención en los últimos días, debido a que la cosecha habitualmente se concentra entre marzo y junio. El retraso de esta campaña estuvo directamente relacionado con las intensas lluvias registradas a mediados de abril en el oeste santafesino.
En diálogo con Radio Amanecer, el presidente de la Asociación para la Promoción Algodonera (APPA), Cristian Zorzon, explicó que las precipitaciones afectaron principalmente a zonas comprendidas entre Villa Minetti, Pozo Borrado y Santa Margarita.
La acumulación de agua dejó los campos sin condiciones para el ingreso de la maquinaria agrícola durante varios meses. Recién en las últimas semanas, con el tiempo seco y las altas temperaturas, los productores pudieron retomar los trabajos de recolección.
Según estimó Zorzon, todavía quedan lotes por cosechar y las tareas podrían finalizar dentro de los próximos 10 a 15 días.
Menor rendimiento y deterioro de la fibra
La demora tuvo consecuencias sobre la producción. La permanencia prolongada del algodón en las plantas provocó una reducción estimada de entre 20% y 30% en el rendimiento físico por hectárea, mientras que la calidad de la fibra cayó alrededor de un 20%.
El referente de la actividad señaló además que la fibra perdió parte de su color blanco característico y presentó una tonalidad más opaca y amarillenta como consecuencia del tiempo que permaneció expuesta en el campo.
Santa Fe alcanzó por segundo año consecutivo el primer lugar entre las provincias algodoneras del país, con unas 140.000 hectáreas sembradas, concentradas principalmente en el sector oeste.
La producción de mejor calidad es absorbida principalmente por la industria textil nacional. En tanto, las fibras que presentan parámetros inferiores pueden destinarse a la exportación o a industrias con menores exigencias de calidad.
El proceso de desmote también permite aprovechar distintos subproductos, entre ellos la semilla destinada a la elaboración de aceite y otros residuos utilizados en aplicaciones industriales y cosméticas.
Una campaña termina mientras ya comienza la siguiente
El calendario productivo genera además una situación particular en la región: mientras todavía se está terminando de levantar parte del algodón de la campaña anterior, en sectores del Chaco próximos al límite con Santa Fe ya comenzó la siembra del nuevo ciclo.
De cara a la próxima campaña, Zorzon anticipó que se proyecta una reducción de entre 20% y 30% en la superficie algodonera santafesina.
Entre los factores que explican esta previsión se encuentran la humedad que todavía persiste en distintos lotes y dificulta su preparación, además de la competencia de cultivos como soja y girasol.
De esta manera, el sector algodonero santafesino transita el cierre de una campaña marcada por las condiciones climáticas adversas, mientras comienza a definir las perspectivas para el próximo ciclo productivo. radioamanecer.com.ar

