Este 3 de junio se realizó en Reconquista una nueva movilización en el marco del movimiento “Ni Una Menos”, al cumplirse el 11° aniversario de la primera marcha que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina. La convocatoria fue impulsada por Mumalá junto a organizaciones sociales y sindicales, entre ellas SADOP y AMSAFE. La concentración tuvo lugar en la Plaza 9 de Julio, frente a la Terminal de Ómnibus, desde donde partió una columna integrada por entre 130 y 150 personas que recorrió la calle Patricio Diez hasta llegar a la Plaza 25 de Mayo. La jornada concluyó con una radio abierta, espacio destinado al debate sobre la situación social y política actual, así como también a la difusión de testimonios de familiares de víctimas de violencia de género y femicidios. Uno de los momentos más emotivos de la movilización fue el testimonio de Silvia González, vecina de Villa Guillermina, quien participó de la marcha para pedir justicia por su hija, Iris Blanco, una enfermera de 33 años asesinada en Córdoba hace exactamente tres meses. Según relató su madre, Iris fue víctima de una brutal agresión por parte de su pareja, un ciudadano español que actualmente se encuentra detenido a la espera del juicio. González explicó que su hija sufrió golpes y torturas durante aproximadamente veinte días, padeciendo fracturas de cráneo y múltiples lesiones que finalmente derivaron en su fallecimiento. La mujer señaló además que esta fue la primera vez que decidió hablar públicamente sobre el caso para visibilizar lo ocurrido, ya que la causa tuvo escasa repercusión en la región de origen de la familia. Iris Blanco era madre de cuatro hijos, de 15, 9 y 3 años, además de otro menor. La investigación se encuentra radicada en la provincia de Córdoba. Desde la organización de la marcha destacaron que uno de los principales objetivos de la jornada fue dar visibilidad a casos que muchas veces permanecen ocultos o no reciben suficiente difusión pública, brindando a familiares y allegados un espacio para romper el silencio y exigir justicia. Bajo la consigna de que la violencia no debe dejar marcas invisibles, los participantes renovaron el reclamo por políticas públicas de prevención, acompañamiento a las víctimas y sanción efectiva para los responsables de hechos de violencia de género.
Desde los cinco años espera por un hogar. Quienes lo cuidan lo describen como "el hijo que cualquier familia quisiera tener". Mirá su video y escuchá la palabra de la directora del RUAGA, Adriana Bonelli.
La comunidad educativa de la institución se encuentra en estado de alerta tras el sorpresivo cierre del establecimiento. Fuerte denuncia de los alumnos de carreras como Radiología.