El viernes 29 de mayo de 2026, durante una entrevista en un programa radial, el presidente comunal de Lanteri, Williams Sandrigo, se refirió a un hecho ocurrido en el Samco local que terminó con el fallecimiento de Fanny Edith Amarilla, una mujer de 50 años que residía en la zona urbana de la localidad. Según expresaron sus familiares, la paciente no habría recibido la atención médica necesaria en el efector de salud. En ese sentido, el mandatario comunal manifestó su preocupación y cuestionó el funcionamiento de la institución. “Fue una noche que nos golpeó a toda la comunidad. La inoperancia y la ineficiencia nos trataron muy mal”, afirmó. Sandrigo señaló que la mujer habría permanecido durante más de una hora sin atención médica. “Estuvo una hora y cuarto en una camilla sin ser atendida. Mis más sentidos pésames a la familia”, expresó. Además, indicó que al momento del hecho solo había un enfermero en el lugar y que no se encontraban ni el médico de guardia, ni el director del hospital, ni la ambulancia disponible. El presidente comunal aseguró que llegó al centro de salud minutos después del fallecimiento y que intentó gestionar asistencia médica de urgencia. “Llamé al 107 y lograron enviar una ambulancia, pero estamos a 40 minutos de la ciudad. Es un tiempo que una persona no puede esperar. No teníamos los elementos básicos, solo un tubo de oxígeno. No se pudo hacer nada”, lamentó. Asimismo, responsabilizó al director del Samco, Edgardo Perrín Turenne, por la situación, cuestionando su desempeño y la falta de presencia en el establecimiento. En ese marco, sostuvo que se debe garantizar un servicio de salud pública adecuado y con la vocación necesaria, algo que —según afirmó— no estaría ocurriendo actualmente. El caso generó conmoción en la comunidad y reavivó el debate sobre el funcionamiento del sistema de salud en localidades del interior.
Desde los cinco años espera por un hogar. Quienes lo cuidan lo describen como "el hijo que cualquier familia quisiera tener". Mirá su video y escuchá la palabra de la directora del RUAGA, Adriana Bonelli.
La comunidad educativa de la institución se encuentra en estado de alerta tras el sorpresivo cierre del establecimiento. Fuerte denuncia de los alumnos de carreras como Radiología.