Dos trenes de alta velocidad que circulaban en la misma dirección chocaron en las inmediaciones de la estación de Urda, en la ciudad de Toledo, España, y las autoridades informaron que hay al menos 68 muertos y más de 150 heridos, 15 de ellos en grave estado, declaró Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, en conferencia de prensa. Unas 540 personas viajaban en total en las dos formaciones. Se trata del segundo accidente mortal en menos de un año en la línea que une Madrid con la región de Andalucía.
Padilla detalló que en el tren AVE de Renfe 2080 iban 397 pasajeros y en el Iryo 6076, 147 viajeros y un bebé. “[El accidente] puede ser peor que Adamuz [incidente frontal entre dos formaciones ocurrido en enero de este año]”, señalaron fuentes gubernamentales al diario El País. Una de las hipótesis que maneja el gobierno de Pedro Sánchez es que el suceso podría haber tenido origen en una falla humana.
En comunicación con LA NACIÓN, el operador del sistema ferroviario de España, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), indicó que el incidente ocurrido en la mañana de este miércoles se produjo con dos trenes Renfe AVE e Iryo entre Mora y Urda, en la línea de AV Madrid-Sevilla. Producto del choque, que tuvo lugar a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, dos vagones de la formación Iryo descarrilaron hacia el terraplén.
ADIF es una entidad pública empresarial española, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, que tiene como objetivo la construcción de líneas de ferrocarril y la gestión de su explotación.
El tren AVE colisionó contra los últimos vagones de un convoy de Iryo que estaba detenido en la vía. Según le informó una fuente con acceso a la investigación a la agencia Reuters, el Iryo estaba parado cerca de la ciudad de Toledo, por orden del gestor de infraestructuras ferroviarias ADIF y debido a un fallo en la señalización, antes de ser embestido por la otra formación.
Desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en el Punto de Mando Avanzado en Urda informaron que todos los fallecidos del tren AVE iban en el vagón que encabezaba la formación.
El titular de la cartera de Transporte español, Óscar Puente, afirmó ante los medios que “un accidente por alcance [como este que ocurrió a primera hora de este miércoles] en la red española es verdaderamente inverosímil”. “Hemos tratado de entender qué es lo que ha pasado, qué ha podido suceder”, dijo el funcionario, que agregó que “el sistema de control del tren falló por un problema de comunicación informática”.
“Sobre las 8.30, el sistema de control LZB de la estación de Urta cayó como consecuencia de un fallo de comunicación de tres ordenadores de la red y, en un tramo de 63 kilómetros, el sistema se quedó sin LZB de seguridad. Eso produjo la detención automática de todos los trenes que circulaban por ese tramo”, ahondó el funcionario para intentar explicar por qué la formación operada por Iryo estaba detenida.
El ministro aseguró que “a partir de ahí, con los trenes detenidos, entró a tomar el mando del sistema el centro de control de Adif 24 horas de Atocha”, que decidió que el tren que luego impactó con el Iryo, que estaba detenido, reanudara la marcha con normalidad”. “Había una señal roja que impedía que eso sucediera; pese a eso, se le autorizó”, se explayó el ministro. Puente aseveró que entre las 8.36 y las 8.52 el tren recorrió 25 kilómetros a una velocidad de unos 200 kilómetros por hora hasta impactar con la otra formación.
La compañía Renfe emitió un comunicado en el que afirmó que su tren de alta velocidad que había partido a las 8 (hora local) de Madrid rumbo a Sevilla había “sufrido un accidente con un tren de Iryo entre Los Yébenes y Urda (en la provincia de Toledo)”.




