La crecida del río Paraná mantiene en alerta a las localidades del norte del departamento General Obligado. Entre Tacuarendí y Las Toscas ya hay personas evacuadas y autoevacuadas, mientras que en Florencia el agua llegó a unos 500 metros del casco urbano de Puerto Piracuá. En Reconquista, el río superó la cota de evacuación y las autoridades refuerzan las tareas preventivas ante la posibilidad de que el nivel continúe aumentando.
Tacuarendí y Las Toscas, entre las zonas más afectadas
Hasta la tarde del lunes, se registraban 10 personas evacuadas en Tacuarendí y 16 en Las Toscas, todas asistidas por organismos oficiales. Además, habitantes de 13 viviendas ubicadas en la zona del arroyo Las Toscas se autoevacuaron por sus propios medios.
En Las Toscas, el intendente Iván Sánchez informó que 18 familias habían dejado sus hogares entre evacuaciones y autoevacuaciones. Cuatro fueron alojadas en un espacio acondicionado por el municipio, mientras que otras 14 recibieron ayuda para trasladarse a viviendas alternativas.
El agua alcanzó el borde de calle 20, en el límite este de la ciudad, a unas cinco cuadras del edificio municipal. Entre los sectores más comprometidos se encuentra la zona sureste, cerca de la desembocadura del arroyo Las Toscas, donde el ingreso de agua afecta a viviendas ubicadas en terrenos bajos.
También se registran dificultades en San Isidro Este y en un sector del barrio Santa Lucía, en inmediaciones de calles 20 y 53. Las autoridades mantienen bajo vigilancia a Pueblo Nuevo, Virgen de la Salud, Itatí, Fátima y San Felipe, ante el riesgo de nuevas complicaciones si se producen lluvias intensas.
El municipio continúa monitoreando la situación en coordinación con Protección Civil provincial y el senador Orfilio Marcón.
Florencia: el agua llegó a 500 metros del casco urbano
En Florencia, vecinos de Puerto Piracuá fueron trasladados preventivamente hacia la ciudad junto con sus pertenencias. El intendente Fabio Villa explicó que el operativo comenzó con dos o tres semanas de anticipación.
La crecida también obligó a los complejos turísticos dedicados a la pesca, el alojamiento y las excursiones a retirar bienes de los inmuebles amenazados. En algunos establecimientos permanecen personas encargadas de la vigilancia.
Villa confirmó que los caminos de acceso quedaron cubiertos por el agua y que el avance llegó a unos 500 metros del sector urbano. Atribuyó la situación principalmente a la creciente del Paraná y al aporte de agua proveniente de Brasil, ya que las lluvias locales habían sido escasas.
La Junta de Protección Civil elaboró un plan de contingencia y dispuso centros de evacuación en distintos barrios. Además, el municipio monitorea el sector de San Pantaleón, donde se levantaron defensas de tierra para contener el avance del agua.
Al momento de la entrevista, el lunes por la tarde, no había familias alojadas en centros de evacuación ni se había solicitado asistencia alimentaria de emergencia. Las personas que dejaron Puerto Piracuá se encontraban en viviendas de la ciudad.
Reconquista: el Paraná superó la cota de evacuación
En Reconquista, el río alcanzó los 5,43 metros el martes 27 de octubre, por encima de la cota de evacuación. Sin embargo, el municipio informó que no había sectores habitados inundados ni familias evacuadas.
Puerto Reconquista permanecía seco y protegido por las defensas, con dos estaciones de bombeo en funcionamiento. Durante una conferencia de prensa, el intendente Amadeo Enrique Vallejos y representantes de la Junta de Protección Civil detallaron las tareas realizadas y las gestiones para fortalecer la infraestructura ante nuevas crecidas.
En la última semana se reforzó el sistema de bombeo. Las estaciones ubicadas en el sector de las areneras y en El Arenal funcionan de manera intermitente para extraer el agua acumulada y mantener secos los sectores protegidos.
También se completaron obras de alcantarillado en calle 40S, a la altura de barrio Nuevo, y en el cruce de la Ruta A009 con calle 105. A esto se sumó la reparación de una alcantarilla en calle 44, en barrio Lanceros del Sauce. En paralelo, continúan los trabajos de limpieza y mantenimiento de desagües y canales.
Piden recursos para elevar las defensas
Los equipos municipales realizan recorridas diarias en las zonas más vulnerables, especialmente en Puerto Reconquista y el Callejón de La Cortada. En este último sector se observaron variaciones de apenas uno o dos centímetros respecto de la jornada anterior.
Ante las proyecciones que contemplan que el Paraná podría superar los siete metros, el municipio solicitó asistencia a los gobiernos provincial y nacional para elevar las defensas de Puerto Reconquista y del sector este de la ciudad.
“Creemos que estamos a tiempo todavía si conseguimos recursos para combustible, que es lo que necesitamos, porque máquinas tenemos propias municipales”, expresó Vallejos.
Además, se informó la recepción de 433 millones de pesos correspondientes al programa Obras Menores 2026, destinados a comprar dos máquinas y un camión para fortalecer la capacidad operativa. Esos fondos tienen una asignación específica y no pueden utilizarse para gastos corrientes, como el combustible, por lo que continúan las gestiones para conseguir recursos adicionales.
Convocan a voluntarios ante posibles contingencias
Como parte de la preparación, la Municipalidad de Reconquista también impulsa la conformación de una red de voluntarios para organizar tareas preventivas y coordinar la asistencia a las familias si la situación se agrava.
Mientras el Paraná continúa avanzando sobre zonas bajas y sectores de islas, las autoridades mantienen el monitoreo y los preparativos ante el pico de la crecida previsto para el miércoles. La evolución del río y las condiciones meteorológicas serán determinantes para definir nuevas medidas.




