Cerca de 160 millones de ciudadanos brasileños podrán acudir a las urnas este domingo para elegir al presidente que gobernará el país durante los próximos cuatro años. La contienda electoral enfrenta al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca alcanzar su cuarto mandato, con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intentar un golpe de Estado. Luego de que Flávio Bolsonaro sorprendiera con su desempeño en la primera vuelta, los sondeos anticipan una definición muy ajustada, con una diferencia mínima entre ambos postulantes.
La víspera de la votación estuvo marcada por actos multitudinarios en los que los candidatos buscaron reforzar el apoyo de sus seguidores. Durante su cierre de campaña en São Paulo, Lula lanzó duras acusaciones contra su rival, al que calificó de “mentiroso”, “miliciano” y “no cualificado”. El presidente sostuvo que alguien con esas características no reúne las condiciones necesarias para ocupar el máximo cargo del país. “Una persona así no tiene condiciones políticas, morales y éticas de llegar a la Presidencia de la República”, afirmó.
Flávio Bolsonaro también aprovechó su último acto proselitista para cuestionar la gestión del actual Gobierno. El senador acusó a la administración de Lula de generar expectativas que después no se concretan y aseguró que el oficialismo “promete mucho y no cumple nada”. En contraposición, presentó su candidatura como una alternativa capaz de superar las divisiones políticas que atraviesan a la sociedad brasileña. “Brasil ya no está dividido entre izquierda y derecha; todos están del mismo lado, que es el lado del cambio”, planteó.
La votación de este domingo excede las fronteras brasileñas y podría tener consecuencias en el escenario político regional. El resultado será observado de cerca en América Latina, en un contexto en el que varios países han experimentado un desplazamiento hacia posiciones conservadoras durante los últimos años, una tendencia impulsada también por la influencia del presidente estadounidense Donald Trump.




