Una estudiante de 17 años del Colegio Privado Pía Didoménico de Catamarca sufrió un cuadro de descompensación tras ser víctima de hostigamiento sistemático y la difusión no consentida de material íntimo durante un viaje de egresados a San Carlos de Bariloche.
El caso tomó dimensión nacional a partir de la viralización de un video grabado por una compañera de curso donde admite los ataques verbales y físicos.
El episodio generó una profunda conmoción en la comunidad educativa y encendió alertas en los distritos del país por los protocolos de contención en viajes de egresados. Ante la gravedad de los hechos, la Justicia provincial abrió dos líneas de investigación paralelas para determinar las responsabilidades penales de los involucrados.
La primera causa está a cargo del fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez, quien imputó a tres adolescentes por la presunta producción y distribución de representaciones sexuales de una persona menor de 18 años.
Las defensas de los acusados presentaron planteos de nulidad cuestionando la imputación, los cuales fueron rechazados por el Juzgado de Control de Garantías y se encuentran en etapa de apelación.
En paralelo, la fiscal Paola González Pinto encabeza la segunda investigación centrada en las agresiones continuadas y el posible daño psicológico causado a la víctima. Esta pesquisa cobró impulso tras la difusión pública del video en el que una joven admite los maltratos y expresa: “Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba”.
Además, la presunta agresora confiesa una serie de agresiones físicas y verbales hacia la joven: "La mina empezó a llorar, parecía que le habían matado a la madre. Nosotras no paramos, los chicos nos dijeron que frenemos".
Una estudiante de 17 años del Colegio Privado Pía Didoménico de Catamarca sufrió un cuadro de descompensación tras ser víctima de hostigamiento sistemático y la difusión no consentida de material íntimo durante un viaje de egresados a San Carlos de Bariloche.
El caso tomó dimensión nacional a partir de la viralización de un video grabado por una compañera de curso donde admite los ataques verbales y físicos.
El episodio generó una profunda conmoción en la comunidad educativa y encendió alertas en los distritos del país por los protocolos de contención en viajes de egresados. Ante la gravedad de los hechos, la Justicia provincial abrió dos líneas de investigación paralelas para determinar las responsabilidades penales de los involucrados.




