Se trata de un desenlace que, de alguna manera, ya había sido anticipado. Si bien pudo existir algún camino legal alternativo, el juez de la causa, Dr. Fabián Lorenzini, se habría opuesto a transitarlo.
Cumplido el plazo establecido por el magistrado y sin que ningún interesado haya manifestado, al menos, una voluntad concreta de avanzar en una alternativa para la empresa, el paso siguiente aparece como inexorable: la declaración de quiebra.
Esta posibilidad ya había sido planteada oportunamente tanto por el gremio como por el ministro de Trabajo de la provincia de Santa Fe, Roald “Coco” Báscolo.
Ante este escenario, se solicitará ahora al juez que disponga una quiebra administrada, con el objetivo de preservar la continuidad de la producción y de los puestos de trabajo actualmente ocupados, tal como ocurre en el caso de Sancor.
