La situación económica de numerosas familias santafesinas comienza a reflejarse con mayor intensidad dentro de las escuelas. Desde la Federación de Cooperadoras Escolares advirtieron que hubo "casi un 10% del aumento de raciones entre comedores y copas de leche en estos últimos cuatro meses”.
La referente de la organización Ivana Pintos señaló que estos números representan una señal del deterioro de la situación social y de una demanda alimentaria que ya no se limita a los niveles inicial y primario. Pintos sostuvo que las dificultades que atraviesan las familias se trasladan directamente a las aulas. “Lo que nosotros primero decimos y notamos es que lo que sucede dentro de las escuelas no es ajeno a lo que sucede en la sociedad. Así que las noticias que nosotros vemos sobre el hambre, sobre la pobreza, claramente y directamente la vemos reflejada en los establecimientos educativos”, afirmó.
Uno de los aspectos que más preocupa a las cooperadoras es el estado con el que algunos alumnos llegan a las aulas, particularmente al comienzo de la semana. “Claramente que hay chicos que van con hambre. Es más, la necesidad surge precisamente de que se observa el poco rendimiento”, explicó Pintos.
La referente también se refirió a situaciones de estudiantes que se descompensan durante la jornada. “Esto de que cuentan que los lunes los chicos se desmayaban o se desmayan, no es mito, es realidad. Chicos a veces pasan el fin de semana sin comer o comiendo poco”, sostuvo en diálogo con Radio EME.
Pintos aclaró que, si bien la Federación tiene jurisdicción sobre el departamento La Capital, los números mencionados corresponden al conjunto de la provincia de Santa Fe. “Nuestra jurisdicción en la Federación es el departamento de la capital. Nosotros lo que estamos hablando, lo que estoy diciendo ahora, son datos de toda la provincia”, explicó.
El aumento de la demanda llegó a generar situaciones en las que los propios estudiantes comenzaron a buscar alternativas para garantizar el acceso a la comida dentro de las instituciones. “Hemos visto que alumnos y alumnas han gestionado ellos mismos sus propios comedores y copas de leche en algunos establecimientos públicos. Esto claramente muestra la necesidad de la sociedad y la demanda de la sociedad también”, relató Pintos.
La referente sostuvo que el problema atraviesa distintos sectores sociales y que no puede asociarse exclusivamente con determinados barrios o grupos de familias. “Ocurre en todos los sectores”, afirmó.
También señaló que las dificultades de organización familiar y los horarios laborales de los padres pueden incrementar la importancia de la alimentación que reciben los chicos durante la jornada escolar.




