El exdirector de la Escuela N° 371 del barrio Montecarlo, Juan Ramón González , advirtió sobre las dificultades que atraviesan alumnos, docentes y familias para llegar al establecimiento debido al mal estado del camino de acceso. Según explicó, son unos 600 metros que separan la escuela de la ruta , un tramo que se vuelve prácticamente intransitable cada vez que llueve.
González, quien actualmente se encuentra camino a la jubilación y ya fue reemplazado por una directora titular, dialogó con Vía Libre y aclaró que, aunque ya no ocupa la dirección, continúa acompañando el reclamo de la comunidad educativa.
"Los padres todavía me tienen como director de la escuela. La comunidad, el personal, todos reclaman ese mejorado de calle", señaló.
El exdirectivo sostuvo que durante los días de lluvia los estudiantes deben bajarse del colectivo en inmediaciones de la ruta y caminar alrededor de 600 metros hasta llegar al establecimiento .
"Tenemos el colectivo, llega hasta la esquina, hasta la ruta y calle Profesor Ontivero. Y ahí tienen que los chicos caminar 600 metros bajo la llovizna o la lluvia. Toda la semana prácticamente el ausentismo crece", explicó.
Un camino que representa un riesgo para los alumnos
González remarcó que el problema no se limita a las dificultades para asistir a clases, sino que también implica un riesgo para la integridad física de los estudiantes .
"Al costado de ese camino hay cunetas que oscilan entre un metro y un metro y medio de profundidad. Por ahí desagota todo el agua de los campos que viene de la zona oeste, sur o este", describió.
En ese sentido, relató que recientemente una alumna sufrió una caída mientras transitaba por el camino y advirtió que la situación podría derivar en un accidente de mayor gravedad.
"Así como cae en la calle, puede caer en la cuneta, porque los chicos buscan el borde donde haya menos barro. Eso puede provocar un accidente grave", manifestó.
Además, señaló que algunas de las cunetas ubicadas frente a la escuela se encuentran obstruidas y que desconocen quién realizó esas intervenciones. Según explicó, durante una lluvia intensa el agua llegó a circular directamente por encima del camino.
"En la última lluvia grande el agua escurría por encima de la calle, pasaba las cunetas profundas de un metro y medio y se deslizaba por lacalle", indicó.
Reclaman una obra que había sido contemplada en el presupuesto
El exdirector recordó que durante su gestión realizó diferentes trámites para conseguir una solución definitiva y aseguró que el asfaltado del acceso a la escuela había sido contemplado dentro del presupuesto provincial .
"Había salido una disposición en el presupuesto de la provincia de que tenían que llevar a asfalto esta escuela. Hasta el día de hoy no se concretó", cuestionó.
González señaló que la situación también afecta a otras instituciones educativas de la zona y consideró que el acceso seguro debería ser una condición básica para garantizar la asistencia de los estudiantes.
"Son 600 metros. Tampoco estamos hablando de una ruta, estamos hablando de 600 metros. Nos vendría muy bien un asfalto", sostuvo.
Docentes y alumnos también enfrentan dificultades
El problema alcanza también a los trabajadores de la institución. González explicó que los docentes deben buscar alternativas para dejar sus vehículos, ya que ingresar con autos o motos por el camino deteriorado puede ser peligroso.
"Los que tienen auto lo terminan dejando en la ruta porque no se animan a ingresar. Si resbalás ahí, se te va el auto o la moto para abajo, a la cuneta. Ese es el gran riesgo que hay en estos momentos", relató.
Mientras tanto, algunos docentes que conocen el camino intentan llegar hasta la escuela pese a las condiciones adversas.
Una escuela con una matrícula en crecimiento
A pesar de las dificultades, González destacó el crecimiento de la institución educativa. Actualmente funciona el nivel inicial, primaria y secundaria, con una matrícula que ronda los 300 alumnos entre ambos turnos .
Además, señaló que la escuela continúa incorporando salas y cursos y que existe una expectativa de recuperar matrícula durante el próximo ciclo lectivo.
"En el censo contamos con aproximadamente 450 alumnos del radio escolar. Si agregamos otros alumnos que vengan de otro barrio, tendríamos que estar pisando los 500 en primaria nomás", explicó.
El establecimiento también enfrenta la necesidad de desdoblar un cuarto grado debido a la cantidad de estudiantes y aguarda la creación de un nuevo cargo docente.
Preocupación por el impacto del fenómeno de El Niño
González expresó además su preocupación por lo que pueda ocurrir ante la posibilidad de un período de lluvias intensas asociado al fenómeno de El Niño , especialmente teniendo en cuenta las condiciones actuales del acceso.
Desde su experiencia en establecimientos de zonas rurales y de islas, sostuvo que este tipo de fenómenos deben ser previstos con anticipación.
"Esto ya lo viví en zona de isla. Sé lo que es estar en la época de El Niño. Sabemos que siempre se dan estos fenómenos y hay que ir trabajándolos", afirmó.
Finalmente, cuestionó la falta de concreción de las obras y apuntó tanto a las autoridades locales como provinciales.
"Educación siempre queda último, lamentablemente. Por más discursos lindos que haya, cuando se llega a lo concreto se nota el verdadero interés por la educación. Acá está fallando tanto lo local como lo provincial", sostuvo.
Aunque ya dejó la dirección de la Escuela N° 371, González aseguró que continuará acompañando el reclamo de la comunidad educativa.
"Lo estoy haciendo como un ciudadano. Ya no estoy en la dirección de la escuela, hay otra persona, pero la gente y la comunidad siguen confiando en mí. No puedo quedarme cruzado de brazos. Sé cuál es la necesidad y sé la confianza que tiene la gente hacia mí", concluyó.
