San Antonio de Obligado. En el marco de la segunda etapa de excavación arqueológica iniciada el pasado lunes 3 de agosto en el paraje Cruz Alta, se confirmó el hallazgo de la primera fosa vinculada a los delitos de lesa humanidad investigados en la causa por la Masacre Indígena de San Antonio de Obligado de 1887.
Durante las dos primeras jornadas de trabajo, el equipo de investigación recuperó dos elementos óseos humanos, según la terminología utilizada por la antropología forense. Los restos serán sometidos a estudios técnicos y científicos para determinar su origen, antigüedad y otras características que puedan aportar evidencia al proceso judicial.
La abogada querellante Cintia Chávez explicó que la investigación tiene como objetivo reconstruir la verdad histórica sobre los hechos ocurridos en 1887. En ese sentido, señaló que el trabajo se sustenta en la memoria oral de las comunidades, el análisis de documentación histórica y el aporte de disciplinas como la antropología y la antropología forense, fundamentales para respaldar los reclamos que las comunidades indígenas mantienen desde hace décadas.
Por último, desde la querella solicitaron a los medios de comunicación tratar la información con respeto hacia las comunidades involucradas y hacia el proceso judicial, que continúa en pleno desarrollo.



