El consumo de carne de pollo alcanzó un récord histórico en la Argentina y, por primera vez, superó al de carne vacuna. La tendencia se consolidó con un consumo cercano a los 50 kilos por habitante al año, frente a los 47 kilos de carne bovina.
El cambio se explica por una combinación de factores económicos, nuevos hábitos de alimentación y una mayor oferta de productos prácticos para cocinar. En paralelo, el sector recibió una noticia clave para las exportaciones: la Unión Europea volvió a reconocer a la Argentina como país libre de influenza aviar y reabrió su mercado para la carne aviar nacional.
En diálogo con LT10, el presidente de la Cámara Avícola Santafesina, Alejandro Coianiz, explicó que el crecimiento del pollo no es un fenómeno reciente, sino el resultado de una transformación que se viene desarrollando desde hace años.
“La parte económica es muy importante, pero esto es algo que ya se viene marcando desde hace muchos años: el pollo se afianzó en la mesa de los argentinos”, sostuvo.
Según detalló, la carne aviar logró consolidarse por su aceptación entre los consumidores y por sus cualidades nutricionales. “Es una carne muy saludable, una de las mejores proteínas”, afirmó.
Coianiz señaló que el consumo de pollo ya había superado al de carne vacuna en algunos meses del año pasado, aunque ahora la tendencia se consolidó. “Nosotros estamos ahí pisando los 50 kilos por habitante por año y la carne está en 47 y posiblemente alguito menos también. Ya quedó muy consolidado ese tema”, aseguró.




