Durante los primeros seis meses de 2026, las facturas de electricidad para comercios y pequeñas industrias santafesinas registraron aumentos cercanos al 40%, más del doble de la inflación acumulada en el mismo período. Así lo indica un informe elaborado por la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario, que vincula el incremento con la actualización automática del Valor Agregado de Distribución (VAD) y la eliminación de los subsidios nacionales para el sector productivo.
Según el relevamiento, una pyme comercial con un consumo promedio de 1.200 kWh bimestrales pasó de pagar $287.228 en diciembre de 2025 a $401.102 en junio de este año, lo que representa una suba del 39,65%, equivalente a $113.873 adicionales en apenas seis meses.
En el caso de una pequeña industria o taller con un consumo de 3.000 kWh bimestrales, la factura aumentó de $645.299 a $904.998, una diferencia de $259.698, que implica un incremento del 40,24%.
El informe señala que estos incrementos contrastan con la inflación registrada durante el semestre, que fue del 16,8% según el Indec y del 17,1% de acuerdo con el Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC).
Desde la entidad explicaron que el desfasaje responde a dos factores simultáneos. Por un lado, la Empresa Provincial de la Energía (EPE) actualiza mensualmente el Valor Agregado de Distribución mediante una cláusula atada al Índice de Precios al Consumidor, trasladando a las tarifas la evolución de sus costos operativos. Por otro, la eliminación de los subsidios nacionales obligó a comercios e industrias a afrontar el costo pleno de la energía mayorista definido por la Secretaría de Energía. "La suma de ambas variables genera una doble tracción sobre el precio final del kilovatio", sostiene el documento.
"Los servicios se comen la rentabilidad"
El presidente de la Federación Gremial, Eduardo Maradona, afirmó que los servicios públicos dejaron de ser un costo secundario para transformarse en uno de los principales componentes de la estructura de gastos de las empresas.
"Hay un nuevo jugador que nadie tenía en cuenta: los servicios públicos. Entre la energía eléctrica, el gas y el agua aumentaron entre un 600 y un 800% desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Hoy impactan directamente sobre la rentabilidad de las empresas y también sobre el bolsillo de la sociedad", sostuvo.
Según el dirigente, el problema se agrava por el contexto de caída del consumo. "La rentabilidad ya viene muy golpeada por la baja de las ventas. Para sostener clientes, muchos comercios venden con márgenes mínimos y, cuando finalmente obtienen una pequeña ganancia, los servicios terminan absorbiéndola", explicó.
Maradona señaló que gran parte de las empresas optan por no trasladar completamente estos incrementos a los precios finales, resignando rentabilidad para mantener su nivel de actividad, aunque advirtió que esa estrategia tiene un límite.
El dirigente también vinculó la situación con la evolución de los salarios y las negociaciones paritarias. "No hay margen para mejorar salarios porque no hay ventas. La empresa no puede pagar aumentos si no vende. Mientras tanto, los trabajadores tampoco llegan a fin de mes", afirmó.
En ese sentido, recordó que, según estimaciones de la Federación Gremial, durante el último año cerraron más de 3.000 empresas en la provincia de Santa Fe, con una pérdida estimada de 16.000 puestos de trabajo registrados.
El informe agrega que el fenómeno no se limita a la electricidad. La canasta nacional de servicios públicos acumuló un incremento del 54,2% durante el primer semestre de 2026. Dentro de ese conjunto, el gas aumentó por encima del 50%, el agua alrededor del 20% y la electricidad alcanzó subas de hasta el 34% en otras categorías tarifarias.
Para Maradona, el principal desafío es compatibilizar el sinceramiento tarifario con la realidad económica que atraviesan las empresas.
"Podemos discutir que la energía tenga que pagarse y utilizarse eficientemente, pero lo que no puede ocurrir es que los aumentos sean de esta magnitud mientras las empresas siguen enfrentando los mismos problemas de calidad del servicio y una demanda que no termina de recuperarse", concluyó.




