Estudiantes de la Escuela de Enfermería de Reconquista manifestaron su preocupación por el estado actual del edificio donde cursan sus estudios y reclamaron respuestas ante una situación que, aseguran, se sostiene desde hace años.
Desde el centro de estudiantes expresaron sentirse “olvidados” y “desamparados” por las autoridades, señalando que las dificultades no se limitan a la infraestructura, sino también a la falta de servicios básicos e insumos necesarios para el funcionamiento cotidiano de la institución. Según indicaron, en varias oportunidades debieron afrontar gastos con recursos propios, como la compra de elementos de uso diario, ante la falta de respuestas.
Los alumnos remarcaron que desde 2024 vienen presentando notas ante distintos sectores políticos y organismos, pero hasta el momento solo recibieron “promesa tras promesa”.
La situación del edificio es uno de los principales reclamos. Los estudiantes describieron problemas como filtraciones durante los días de lluvia, humedad y presencia de moho en las paredes. También advirtieron sobre el deterioro de techos y sectores del inmueble, donde materiales se desprenden mientras se desarrollan las clases.
A esto se suma el mal estado de la instalación eléctrica, que según explicaron es antigua y no permite utilizar varios equipos al mismo tiempo. “Cuando se encienden dos artefactos saltan las llaves térmicas”, señalaron, haciendo referencia a las dificultades para calefaccionar o climatizar las aulas.
Otro de los inconvenientes mencionados es el acceso al establecimiento, que se vuelve complejo cuando llueve debido a la acumulación de agua en el ingreso, obligando a los estudiantes a mojarse o buscar caminos alternativos para poder entrar.
Ante la falta de mantenimiento, los propios alumnos debieron involucrarse en tareas que no les corresponden. Relataron que el año pasado subieron al tanque de agua para revisar su estado, controlar la limpieza y verificar las cañerías. “No estamos pidiendo un favor, estamos reclamando condiciones dignas para estudiar”, expresaron.
Actualmente, la Escuela de Enfermería cuenta con aproximadamente 260 estudiantes y forma parte de una institución con más de 50 años de trayectoria en la preparación de profesionales de la salud en el norte santafesino.
La gestión por un terreno propio
La directora de la institución, Nancy Villasboas, explicó que recientemente se realizó una reunión con representantes de la Región de Salud, Obras Públicas de la Municipalidad, concejales y miembros del centro de estudiantes para plantear el estado del edificio actual y avanzar en un esquema de responsabilidades.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la situación del terreno donado para la construcción de un futuro edificio propio. El predio, ubicado en el Polo Educativo detrás del establecimiento del Profesorado N° Ángel Cárcano, aún espera la aceptación formal por parte de la provincia.
Villasboas explicó que la donación original venció el año pasado y que desde el Concejo Municipal se comprometieron a gestionar una nueva prórroga antes de septiembre de 2026 para evitar perder el terreno.
La directora aclaró que aceptar la donación no implica una obligación inmediata de construcción por parte del gobierno, sino un paso institucional que permitiría jerarquizar a la Escuela de Enfermería y reconocer su trayectoria.
El objetivo, destacó, es que docentes y estudiantes puedan contar en el futuro con un espacio propio, seguro y acorde a la importancia de la formación que brinda la institución.