En la que fue en algún momento la capital de la ya
olvidada cuenca cañera transcurrió una primaveral jornada que se caracterizó
por sol radiante, acompañado por una muy agradable temperatura y una nueva
afrenta a las normas legales por parte de quien, desde el inicio mismo de su
gestión, se viene comportando como un soberano imperial.
Pareciera que a nadie pareciera importarle que el
Código Electoral de la Nación establece, en su artículo 64, la prohibición de
actos de gobierno e inauguraciones dentro del plazo previo de 25 días respecto
a los sufragios. Tal situación se da cuando existen funcionarios que se sienten
impunes, a sabiendas de que la Justicia nunca les va a llegar, y olvidando
aquel prefacio de campaña que expresaba aquello de “dentro de la ley todo,
fuera de ella nada”.
Este martes, el Gobernador Pullaro realizó una
presentación similar a todas las que acostumbra a hacer: rodeado de aduladores
a sueldo y de periodistas que le sirven asistencias para que defina con el arco
vacío; sin embargo, y ante su desagradable sorpresa, emergió la intervención su
amena rueda de prensa de alguien que decidió romper el molde.
La docente y periodista Yolanda Arriola tuvo la
valentía de expresar su parecer, dentro de un terreno hostil, ante un
mandatario sumamente autoritario que no es capaz de tolerar ni siquiera el más
mínimo cuestionamiento. Así fue como, la impetuosa reacción del interlocutor
estuvo cargada de una agresividad poco propicia para un funcionario de tan alto
rango, y profiriendo acusaciones falaces, con posturas gestuales por demás
desdeñosas.
Dentro de los repudiables dichos de Pullaro pueden
desprenderse algunos conceptos:
- El gobernador es un especialista en buen periodismo,
tiene perfectamente claro qué se debe preguntar y de qué manera hacerlo.
- Los docentes, a quienes nunca escucha, para él no
tienen derecho alguno a expresarse; quedó más que claro que no están
invitados a sus fiestitas clandestinas.
- Lo único que le importa a su gobierno es que los
chicos permanezcan en la escuela, no hace falta priorizar la calidad educativa
ni que estos niños estén en las manos de trabajadores precarizados y con
sueldos en el subterráneo de la pobreza.
- Se comporta como un chico consentido que hace
berrinches ante cualquier adversidad; quizás sea por ello que necesite estar
siempre bien rodeado, al punto tal de triplicar la cantidad de funcionarios
políticos con onerosos sueldos.
Los discursos pueden convertirse en efectivos
latiguillos de campaña, pero los mismos carecen de impacto cuando se chocan
contra la realidad. Se repite como loro y sin repregunta aquel absurdo e
insostenible argumento de que “los sueldos de los empleados públicos
superaron a la inflación”.
Si nos referimos solamente al sector docente, Santa Fe
se halla entre las provincias en la que los trabajadores de la educación más
perdieron poder adquisitivo.
Los paros que festejan haber erradicado son castigados
con inconstitucionales descuentos y escarmientos que empujan a la desesperación
a actores que cada vez están más lejos de llegar a fin de mes.
AUTOR: Profesor Ricardo Bortolozzi – Villa Ocampo –
Santa Fe
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