La incertidumbre por el cambio político en San Pablo golpeó a los mercados vecinos, provocando pérdidas en los activos argentinos y fuertes bajas bursátiles.
Tras el histórico triunfo de Luiz Inácio Lula Da Silva contra Flávio Bolsonaro en Brasil, el riesgo país trepó este lunes hasta los 755 puntos y las acciones argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) sufrieron caídas que rozaron el 9%. El contagio se produjo en un escenario de extrema volatilidad en la Bolsa de San Pablo, que debió suspender temporalmente sus operaciones al comienzo de la jornada debido al mecanismo de circuit breaker tras registrar pérdidas iniciales del 17% e históricas devaluaciones del real. A su vez, la reacción de los inversores ante el nuevo panorama político en la mayor economía del bloque se reflejó en los siguientes indicadores clave. Los bonos soberanos argentinos en dólares sufrieron retrocesos superiores al 1%, lo que impulsó la suba del indicador que mide JPMorgan hasta los 755 puntos básicos. Las cotizaciones de las firmas argentinas en Nueva York se negociaron con fuertes bajas desde el premarket. Las mayores pérdidas fueron encabezadas por Mercado Libre (-8,8%), Banco Supervielle (-8,1%) y BBVA (-7,8%). Cómo le fue a Brasil El índice Bovespa registró una histórica caída de entre el 14.36%, al retroceder hasta la zona de los 175.000 puntos tras haber tocado un piso intradiario cercano a las 169.500 unidades, luego del triunfo de Luiz Ignacio Lula da Silva en el balotaje contra Flávio Bolsonaro. El impacto sobre los activos financieros se desató inmediatamente después de conocerse los resultados electorales, escenario que gatilló una masiva salida de posiciones en renta variable y una fuerte presión sobre el tipo de cambio. Las variables del mercado brasileño mostraron los siguientes movimientos durante la rueda. En los primeros minutos de operaciones, el desplome generalizado de los papeles líderes —con caídas que rozaron el 40% en algunas compañías— obligó a las autoridades de la Bolsa de San Pablo (B3) a paralizar las cotizaciones para intentar frenar la espiral vendedora. Devaluación del Real: La divisa estadounidense exhibió una fuerte escalada en el mercado local brasileño, registrando un salto de entre el 9% y el 12% frente al real, lo que alteró significativamente los costos y la competitividad cambiaria de la región. Suspensión de subastas de deuda: frente a la distorsión de precios y la suba abrupta en las tasas de interés de los títulos soberanos, el Tesoro Nacional de Brasil decidió cancelar las licitaciones de deuda pública programadas para la semana.
El indicador de JP Morgan alcanza un nuevo récord en el año y vuelve a poner en evidencia las dificultades del Gobierno para recuperar el acceso al financiamiento internacional.
Desde el 1° de noviembre se aplicarán nuevos ajustes en medicina privada, contratos de alquiler y tarifas energéticas. En Rosario, el boleto de colectivo ya aumentó un 25 por ciento.
Según datos de la consultora 1816, la morosidad empresarial volvió a crecer y el alivio estadístico de las familias convive con un crédito estancado y mayores dificultades para cumplir con las obligaciones financieras.
Mario Galizzi, presidente de la entidad, aseguró que la situación del pequeño comercio es crítica y pidió renegociar las deudas para proteger el patrimonio y los puestos de trabajo.
El Mapa de la Deuda advierte sobre el deterioro financiero de las empresas, con tasas de mora que superan el 17% en las microempresas y afectan a sectores como la construcción, la industria y el comercio.