17 DE OCTUBRE. ¡Qué fecha tan nuestra!. La más linda a nuestro sentir peronista. Una identidad que se lleva en la piel y se demuestra todos los días en la calle. Sentimientos y valores que nos han hecho grandes: solidaridad, justicia social, y la convicción profunda de que el desarrollo verdadero sólo existe si el de al lado también está un poco mejor.
El peronismo nació plural, tiene vocación e instinto de construcción colectiva, inclusiva, donde todos participen.
El peronismo es ese sentimiento que nos impulsa a soñar con una Villa Ocampo seria y también justa, donde el crecimiento incluya a su gente, A TODA SU GENTE. Recuperar aquello que alguna vez nos hizo grande, meterle fuerza y garra para cambiar esta realidad, con un estado que garantice que nadie quede afuera o rezagado, que repare desigualdades y permita oportunidades para todos.
El peronismo es un movimiento y es de los trabajadores, no es el partido de los pobres. Abrazamos a los más humildes, y luchamos siempre por sacarlos de la pobreza y convertirlos en trabajadores dignos, con todos sus derechos. A los trabajadores recuperar la dignidad y el poder adquisitivo de su salario. Y así, continuar con un circulo virtuoso que incluya a toda la sociedad: comercio, servicios, esparcimiento, etc. A eso llamamos movilidad social ascendente, y ese es el motor transformador de nuestra historia.
La convocatoria hoy es amplia y transversal a todos los sectores. Construir una mayoría más allá de ganar una elección, con un proyecto claro y colectivo, ideas concretas y soluciones genuinas para el pueblo. Donde nadie sobre.
Como nueva generación debemos aportar el empuje, pero también buscar la experiencia de dirigentes y militantes. La política que nos convoca siempre será la de caminar el territorio, la de charlar con el vecino, mirar a los ojos, y ocuparse de sus problemas reales. Si no hay conexión, no habrá representación. Los jóvenes habremos de sumarnos como protagonistas, como constructores, ya no como espectadores. La militancia siempre despierta la alegría de la lucha, esa alegría que contagia y no se rinde ante la adversidad. El desafío de este tiempo es atreverse a buscar, apoyar y apostar a lo nuevo. Como decía Néstor: “tenemos que volver a reconstruir el espacio de los cuadros políticos, de los militantes, donde verdaderamente se discutían las ideas, porque reunirnos solo para una contienda electoral no alcanza”. También Néstor nos proponía soñar, ¿Por qué no soñar?
El movimiento nacional justicialista va a recuperar el protagonismo que Villa Ocampo se merece, su capacidad de crecimiento para todos. Pero esto es una tarea que sólo la concibo colectiva, de todos y cada uno de nosotros.
El objetivo está más que claro, salgamos a la calle a escuchar, a caminar el territorio, a militar un sentimiento, y a construir esa alternativa que le devuelva esperanza, movilidad social, y el crecimiento a nuestra gente.
Siempre. Siempre. Siempre perseguir la felicidad del pueblo y la grandeza de nuestro lugar en el mundo.
¡LES DEJO UN FUERTE ABRAZO PERONISTA Y FELICIDADES PARA TODOS Y TODAS!
