El empleo privado registrado volvió a retroceder en Santa Fe. Durante julio, la provincia perdió alrededor de 1.900 puestos de trabajo formales, según los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La cantidad de trabajadores pasó de aproximadamente 503.900 en junio a 502.000 en julio, en una tendencia negativa que se mantiene desde los meses anteriores.
En la comparación interanual, la caída alcanzó el 1,7%. Además, en lo que va de 2026, Santa Fe acumula una pérdida cercana a los 9.800 empleos privados registrados, mientras que la reducción llega a unos 21.700 puestos si se toma como referencia diciembre de 2023.
Los datos surgen del último informe del SIPA y fueron analizados a nivel provincial por el exministro de Trabajo santafesino Juan Manuel Pusineri.
La situación de Santa Fe se inscribe en un escenario nacional que también muestra dificultades para sostener el empleo formal. De acuerdo con los datos oficiales del SIPA correspondientes a julio, la cantidad de trabajadores asalariados privados registrados en el país disminuyó un 0,2% mensual.
En la provincia, el retroceso vuelve a poner en discusión el alcance de las políticas destinadas a incentivar las contrataciones y promover la formalización laboral en un contexto económico complejo.
El programa provincial y los 8.943 trabajadores alcanzados
El gobierno de Maximiliano Pullaro puso en marcha un esquema de incentivos para estimular el empleo registrado. A través de ese mecanismo, determinadas empresas pueden computar parte del salario de nuevos trabajadores como deducción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, informó recientemente que 8.943 trabajadores fueron alcanzados por el beneficio durante los primeros ocho meses de aplicación del programa.
Desde el Ejecutivo provincial destacan la herramienta como una forma de promover nuevas contrataciones y facilitar la formalización de relaciones laborales existentes.
Sin embargo, la cantidad de trabajadores declarados por las empresas para acceder al incentivo no equivale necesariamente a la creación neta de puestos de trabajo. Mientras algunas compañías incorporan personal, otras pueden reducir sus plantillas o cerrar sus actividades.
Por eso, la evolución del total de empleos registrados constituye un indicador diferente para evaluar el comportamiento del mercado laboral.
Consumo débil y menor actividad productiva
Entre los factores que condicionan la generación de empleo aparecen la debilidad del consumo, la menor actividad de determinados sectores productivos y la cautela de las empresas a la hora de ampliar sus plantillas.
En ese escenario, los próximos informes permitirán observar si los incentivos provinciales comienzan a traducirse en una recuperación del empleo formal o si las pérdidas continúan superando a las nuevas incorporaciones.
Por ahora, las cifras de julio muestran un nuevo retroceso: 1.900 puestos privados registrados menos en un mes y casi 10.000 empleos perdidos desde el inicio de 2026.




