La Justicia chaqueña hizo lugar este viernes 9 de octubre a un hábeas corpus presentado por la defensa de Ángel Roberto Bassi Spano, quien había sido condenado a tres años de prisión en suspenso por abuso sexual simple agravado por el vínculo. El hombre permanecía detenido desde septiembre por una nueva denuncia de presunto abuso contra la misma niña. El padre de la víctima, Raúl Fortini, había rechazado públicamente la posibilidad de que accediera al beneficio.
La Justicia de Resistencia otorgó este viernes 9 de octubre la prisión domiciliaria a Ángel Roberto Bassi Spano, el hombre condenado por abuso sexual simple agravado por el vínculo contra su nieta y que actualmente enfrenta una nueva investigación judicial por un presunto hecho de abuso contra la misma menor.
La decisión se conoció luego de que su abogado defensor, Pablo Vianello, presentara un hábeas corpus solicitando una modificación de las condiciones de detención.
Bassi Spano había sido detenido el pasado 18 de septiembre, en el marco de una nueva denuncia relacionada con presuntos abusos sexuales contra la niña. La investigación se encuentra en trámite y deberá determinar las responsabilidades correspondientes por los hechos denunciados.
La resolución judicial generó especial atención debido a los antecedentes del acusado y al rechazo expresado públicamente por Raúl Fortini, padre de la víctima, quien había manifestado su oposición a que el hombre pudiera cumplir la detención en su domicilio.
UNA CONDENA PREVIA POR ABUSO SEXUAL
Bassi Spano registra una condena a tres años de prisión de ejecución condicional por el delito de abuso sexual simple agravado por el vínculo.
La sentencia fue dictada por la jueza de la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia, Cristina Pisarello, en el expediente 34.098/2024-1, luego de homologar un acuerdo en el que intervino la fiscal de Cámara Primera en lo Criminal, Noelia Encinas.
El acuerdo contó también con la participación de Raúl Alcides Fortini, padre de la niña identificada por sus iniciales M.J.F., junto a su representante Juan Antonio Arregin, el imputado y la correspondiente intervención de la asesora de Niñas, Niños y Adolescentes.
Además de los tres años de prisión condicional, la Justicia estableció cuatro años de pautas de conducta, entre ellas la prohibición de acercamiento y contacto con la niña y su grupo familiar por cualquier medio, incluidas las redes sociales.
También se dispuso la realización de tratamiento terapéutico.
EL RECLAMO DEL PADRE DE LA NIÑA
El caso había tomado estado público a partir de las declaraciones de Raúl Fortini, quien expuso la situación judicial que atravesaba su hija y cuestionó distintos aspectos de las actuaciones.
En varias entrevistas, Fortini expresó su rechazo a la posibilidad de que Bassi Spano recibiera prisión domiciliaria y manifestó su preocupación por la protección de la menor.
El padre también formuló cuestionamientos contra la madre de la niña, a quien acusó públicamente de haber facilitado situaciones de contacto entre la menor y su abuelo materno.
Estas manifestaciones corresponden a denuncias y señalamientos realizados por Fortini, cuya eventual responsabilidad penal deberá ser determinada por la Justicia.
UNA NUEVA INVESTIGACIÓN EN CURSO
La situación judicial de Bassi Spano presenta dos instancias diferentes: por un lado, la condena previa por abuso sexual simple agravado por el vínculo y, por otro, la investigación iniciada a raíz de una nueva denuncia.
Fue en el marco de esta última causa que el hombre quedó detenido el 18 de septiembre y posteriormente su defensa impulsó el pedido que derivó en el otorgamiento de la prisión domiciliaria.
La medida concedida este viernes modifica las condiciones en las que permanecerá detenido mientras avanza la investigación, pero no implica una absolución ni deja sin efecto la condena anterior.
Por el momento, no se difundieron detalles completos de la resolución que permitan precisar las condiciones de vigilancia, las restricciones adicionales o los fundamentos específicos considerados para conceder la medida.
El caso continúa bajo la órbita judicial, mientras se aguardan nuevas definiciones sobre la investigación y las medidas de protección de la niña.


