La intervención ocurrió en barrio Luján luego de un llamado al 911. La suboficial Maira Dalla Vía tomó a la pequeña en brazos y comenzó a realizar maniobras de reanimación mientras sus compañeras trasladaban a la familia hacia el hospital. Durante el recorrido, la bebé reaccionó y recuperó el color de su piel.
Una intervención policial terminó con un final alentador luego de que tres agentes asistieran a una bebé que se encontraba desvanecida y no reaccionaba en barrio Luján. La situación se produjo a partir de un llamado al 911 y las funcionarias debieron actuar rápidamente para trasladar a la pequeña hasta el hospital.
Las protagonistas del procedimiento fueron la subcomisario Lidia Aguirre, la oficial Melisa Zalazar y la suboficial Maira Dalla Vía, quienes compartieron su experiencia y destacaron la importancia de actuar con rapidez y empatía frente a situaciones de emergencia.
El llamado al 911 y el encuentro en la calle
Zalazar relató que se encontraban realizando tareas cuando fueron convocadas por el 911 a barrio Luján, por una bebé que no reaccionaba.
Mientras se dirigían hacia el lugar, observaron un vehículo que avanzaba realizando señas con trapos desde el exterior. La situación llamó su atención y rápidamente comprendieron que podía tratarse de la familia de la pequeña.
"Le digo a mi compañera: ahí seguramente viene la bebé", contó Zalazar.
El vehículo se detuvo y dos mujeres descendieron con la bebé en brazos. Zalazar, que se encontraba conduciendo el móvil, indicó a su compañera que tomara a la pequeña mientras se disponían a trasladarla de inmediato hacia el hospital.
También comunicaron la situación al 911 para solicitar que se facilitara el paso durante el recorrido.
"Comienzo a hacerle las maniobras de reanimación"
Dalla Vía relató que recibió a la bebé directamente de los brazos de su madre y pudo observar que se encontraba completamente desvanecida.
"Se notaba que estaba totalmente desvanecida, estaba un poco morada", recordó.
La suboficial tomó a la pequeña y comenzó a realizarle maniobras de reanimación dentro del móvil policial mientras se dirigían al hospital.
El momento de mayor tensión llegó durante el trayecto, cuando la bebé comenzó a emitir un pequeño llanto.
"Entonces digo yo: ‘Bueno, reaccionó’. Es un signo de vida", contó Dalla Vía.
Sin embargo, la agente continuó con las maniobras porque la pequeña todavía presentaba momentos en los que parecía volver a desvanecerse.
Poco después, la bebé comenzó a mostrarse más lúcida y recuperó el color de su piel.
"Ahí la agarré de la emoción, no sé, la abracé fuerte y se la mostré a la mamá", relató la suboficial.
Finalmente, la pequeña llegó consciente al hospital para ser examinada por el personal médico.
La desesperación de la familia
Según relató Dalla Vía, la madre le había explicado que había ido a controlar a la bebé y la encontró morada. La pequeña se encontraba además congestionada y con mocos y catarro.
La agente destacó la reacción de la madre, que inmediatamente tomó a su hija y salió en busca de ayuda.
"Entiendo la desesperación de esa mamá y de esa abuela y la presión de tener una bebé tan chiquita en brazos", expresó.
Dalla Vía, que también es madre, reconoció que la situación tuvo una carga emocional especial y que en ese momento el único objetivo era lograr que la pequeña reaccionara y llegar cuanto antes al hospital.
El pedido a los automovilistas
Las policías aprovecharon la entrevista para remarcar la importancia de que los conductores cedan el paso cuando circulan móviles policiales o ambulancias con sirenas y balizas encendidas.
Zalazar explicó que durante el traslado sintieron que el tiempo se hacía "eterno" y que, además de la urgencia, debían manejar con cuidado para evitar un accidente.
"A veces vamos con sirena, con balizas y no nos dan paso. Y nosotros vamos con una vida ahí", advirtió.
En ese sentido, pidió a los automovilistas tomar conciencia de que detrás de un vehículo de emergencia puede haber una persona que necesita atención inmediata.
"Cada hecho es un tema diferente"
La subcomisario Lidia Aguirre destacó que situaciones como esta forman parte de la tarea cotidiana de los efectivos policiales, que salen a la calle sin saber qué escenario encontrarán.
"Cada hecho es un tema diferente, por más que sea por el mismo que llamen, cada persona, cada familia reacciona distinto", explicó.
Para Aguirre, allí aparece una de las funciones fundamentales del policía: actuar con empatía y buscar la mejor respuesta posible.
"No vamos a resolverle la vida a la gente, pero tratamos de al menos hacer la mejor intervención y darle todas las soluciones que no solamente las que podemos dar nosotros", señaló.
La subcomisario remarcó además que la Policía trabaja de manera articulada con otras instituciones, ya sea para trasladar a una persona a un hospital o para intervenir ante organismos que puedan brindar una respuesta específica.
El trabajo de tres mujeres policías
Aguirre también se refirió al desafío de estar al frente de un grupo de aproximadamente 95 personas, entre hombres y mujeres.
"Se trabaja con seres humanos y el ser humano de por sí es complicado", expresó al ser consultada sobre las dificultades de conducir al personal.
En ese contexto, destacó que, pese a las situaciones personales que cada integrante pueda atravesar, al momento de intervenir deben concentrarse en la tarea que tienen por delante.
En el caso de Dalla Vía y Zalazar, ambas señalaron que trabajan habitualmente juntas y que tienen una buena relación, algo que también facilita el trabajo cotidiano.
La intervención con la bebé volvió a poner en primer plano una faceta de la tarea policial que muchas veces queda relegada frente a las noticias sobre procedimientos, delitos y conflictos: la asistencia directa a personas en situaciones de extrema urgencia y la necesidad de actuar rápidamente para proteger una vida.