La histórica fabricante argentina de termos atraviesa una profunda reconversión productiva tras una caída del 50% en las ventas. La empresa redujo su plantel de 220 a unos 50 empleados directos y dejó de fabricar las ampollas de vidrio en su planta de Tortuguitas.
Ahora importa esos componentes desde India y Vietnam, mientras que gran parte de sus termos de acero se producen en China.
Pese al cambio de esquema, la planta bonaerense mantiene algunas actividades, como la fabricación de determinados modelos de acero y la personalización de termos y botellas térmicas.
El director de la firma, Martín Nadler, no descartó retomar la producción local si las condiciones económicas vuelven a hacerla competitiva.
Fundada en 1941, Lumilagro es otro de los casos que exponen el impacto de la caída del consumo y la transformación de la industria nacional.




