Aixa Dana Mili, una joven de 20 años de la localidad de Dique Luján en el partido de Tigre, fue encontrada muerta en su casa. Según fuentes judiciales, el principal sospechoso es su ex pareja, Alejandro Daniel Sofía (26), quien tenía múltiples denuncias previas por violencia de género y había estado en la cárcel dos meses antes del hecho. El hombre ya fue imputado como autor del femicidio.
La víctima fue hallada por su propio padre, cuando regresaba de trabajar, en el domicilio que ambos compartían. Según confirmaron diversos familiares, y luego su papá, la encontraron ahoracada y semidesnuda.
Tras el hecho, pasadas las 5 de la madrugada, el presunto agresor subió un video a sus redes sociales despidiéndose de sus amigos y desde entonces está prófugo. Previamente, le envió un mensaje a un amigo en el que confesó que se "había mandado una cagada" y que "se iba a quitar la vida". Investigadores añadieron que subió un estado de WhatsApp manifestando que iba a atentar contra sí mismo.
El padre de la joven asesinada dialogó con C5N y detalló cómo fueron las horas del horror que vivió luego de regresar de su trabajo, como sereno en una guardería. "Llego a las 8.05 de la mañana, abro la puerta, subo y encuentro a mi hija ahorcada. Arriba de la mesa había una foto de ellos, de cuando estaban juntos. En la pieza había todo un revuelto de frazadas, ropa y demás. En la desesperación la quise agarrar, pensaba que estaba viva... La abracé y se me llenaron las manos de sangre", dijo entre lágrimas.
Rápidamente pidió ayuda a los vecinos ya que no podía desatarla. "Fueron a buscar a la ambulancia y yo me quedé con Aixa, estaba toda fría... Estaba muy fría, toda marcada, todo lastimada. Pido que hagan justicia y que lo encuentren. Me arruinó la vida, búsquenlo por favor", exclamó desesperado.
A su vez, Antonio aseguró que "la soga no es mía, no estaba en mi casa, todo fue premeditado". Y remarcó que tenía un contacto constante con su hija: le avisaba qué hacía, dónde estaba, cuándo llegaba a la casa. "Me avisaba cuando iba al gimnasio, cuando iba a voley, cuando llegaba... Me avisó que llegó a casa, tuvimos dos o tres charlas más, me hizo un par de chistes y me dijo que se iba a dormir. Como sabía que era así, no le mandé más mensajes... Y cuando llego al otro día, la encuentro así. Ella era todo para mí", manifestó.
"Siempre el miedo estaba. Yo temía por ella, ella era muy inocente a pesar de tener 20 años. Era muy inocente, muy confianzuda. Ella me decía que estaba bien, que estaba tranquila con el botón antipánico, había hecho la denuncia de violencia de género y estuvieron siempre presentes", recordó sobre cómo vivió la noticia de la salida de la cárcel del ahora acusado por el crimen, en julio pasado. El hombre sostuvo que nunca le dijo que seguía teniendo contacto con él y le pidió que se cuidara en reiteradas ocasiones.
Aixa y Alejandro, el principal sospechoso e imputado por el brutal femicidio, mantenían una relación desde hacía más de un año; si bien la joven aseguró que se habían separado, allegados y vecinos afirman que el vínculo habría sido retomado en los últimos meses. El padre, por su parte, señaló que no sabía de esto.
La joven de 20 años, a través de su cuenta de Facebook, subió imágenes de golpes y lo denunció públicamente. "Vengo a escrachar a este hijo de puta que me quiso matar. Mientras tenía una conversación con mi ex, se tornó agresivo", escribió. A su vez, la perseguía, la peleaba y la amenazaba con que si lo dejaba "se iba a matar".
El padre de la joven contó que, en una ocasión, enfrente de la Municipalidad de Tigre, se pusieron a discutir porque ella lo dejó y "forcejearon, la tiró en la zanja y la quiso ahorcar, la dejó toda marcada".
Fue allí cuando Aixa hizo la acusación en la Comisaría de Violencia de Género. Así lo escribió en sus redes sociales, el 4 de diciembre de 2025:
"La denuncia ya está hecha. Tiene una permetral, por 300 metros no se puede acercar ni a mi domicilio y menos a mí. Gracias a todos por preguntar. Estoy bien y gracias a Dios, viva como dije. Lo compartor por acá porque le puede pasar a cualquier chica. Hoy cuento, mañana no sé".
Los agentes policiales trataban de dar con el prófugo, quien tiene un prontuario de denuncias por lesiones y amenazas contra distintas parejas y estuvo ocho meses en prisión por dichas acusación. Actualmente, en el caso interviene la UFI de Género y Abuso Sexual de Tigre, a cargo de Mariela Miozzo.



