El legislador provincial por el departamento Río Seco, Ernesto Ramón "Cañito" Flores (Hacemos Unidos por Córdoba), presentó su renuncia indeclinable a la Unicameral de Córdoba. La decisión se concretó en medio de la conmoción institucional desatada en el norte cordobés por una investigación judicial por presuntos casos de grooming, abuso sexual y explotación infantil que involucran a integrantes de su equipo de trabajo.
En la nota de dimisión dirigida a las autoridades del cuerpo legislativo, el dirigente argumentó que su salida responde a lo que calificó como una "campaña de difamación y descalificación personal" orquestada por sectores opuestos de la política local.
A lo largo del documento presentado ante la Legislatura, Flores sostuvo que los ataques en su contra provienen de dirigentes locales que no lograron resolver disputas electorales mediante el voto popular y recurrieron a mecanismos de difamación en una comunidad donde todos se conocen. En esa línea, aseguró que no responderá a las agresiones con más agravios y exigió que quienes sostienen las acusaciones asuman la responsabilidad de demostrarlas con pruebas ante la Justicia.
El saliente legislador negó tajantemente que su apartamiento implique una admisión de culpabilidad respecto a los hechos investigados. Afirmó que se retira con la conciencia tranquila y la frente en alto, justificando su paso al costado en la necesidad de resguardar su dignidad personal y preservar la tranquilidad de las instituciones.
Respecto a su inocencia y a las razones de su alejamiento, Flores enfatizó en el escrito remitido a la Unicameral: "Esta decisión no significa reconocer ninguna de las acusaciones que se han formulado en mi contra, sino todo lo contrario: es una decisión personal adoptada con absoluta convicción y con la tranquilidad de quien sabe que ha actuado de acuerdo con sus principios y responsabilidades".
En el mismo tono, el parlamentario por Río Seco concluyó su escrito remarcando la serenidad de su postura personal ante la investigación: "Me voy con la conciencia absolutamente tranquila, con la satisfacción de haber dado lo mejor de mí en el lugar que me tocó ocupar y con la profunda convicción de que, con el tiempo y por los canales correspondientes, la verdad terminará saliendo plenamente a la luz", al tiempo que reafirmó que se retira "con la frente en alto, con la tranquilidad de mi conciencia y con la certeza de que la verdad no necesita campañas: necesita simplemente la oportunidad de ser conocida".


