La situación hídrica en los Bajos Submeridionales es cada vez más preocupante. El presidente comunal de La Gallareta, Fernando Nicola, calificó como “preocupante y alarmante” el escenario que atraviesa la región debido al desborde total del Arroyo Golondrina, que recibe tanto el escurrimiento natural de las aguas provenientes del norte, desde Chaco, como el aporte de las lluvias registradas en los últimos meses.
Según explicó Nicola, en la zona se acumularon más de 1.000 milímetros de lluvia durante los últimos seis a ocho meses, generando una importante afectación en el distrito de La Gallareta, donde más de 110.000 hectáreas se encuentran comprometidas por el agua.
Productores, obligados a trasladar la hacienda
Uno de los sectores más afectados es el ganadero. Los productores llevan más de tres meses trasladando animales hacia zonas de tierra firme, utilizando los pocos caminos que permanecen transitables.
La magnitud de los arreos quedó reflejada recientemente en un video que se viralizó y que muestra el movimiento de grandes cantidades de hacienda en busca de lugares más seguros.
Sin embargo, el problema comienza a ser la falta de campos disponibles. “No se consiguen campos altos”, explicó Nicola, debido a que los sectores que todavía se encuentran fuera del agua ya están ocupados por animales trasladados desde las zonas más bajas.
A esto se suman los elevados costos que deben afrontar los productores por el traslado, la logística y el alquiler de campos. La situación se vuelve todavía más compleja durante el invierno, cuando el crecimiento del pasto es limitado.
“Los animales ya vienen sufridos por el tiempo que llevan en el agua”, señaló el presidente comunal, quien advirtió sobre el riesgo que representa la falta de alimento y de lugares adecuados para mantener la hacienda.
Pedido de emergencia y asistencia para los productores
Ante este escenario, desde la comuna realizaron gestiones ante el Ministerio de la Producción de Santa Fe y ante Ignacio Mántaras, secretario de Agricultura y Ganadería, solicitando que el distrito sea declarado en emergencia.
La declaración permitiría que los productores puedan acceder a créditos y recursos destinados, entre otras cuestiones, a la compra de alimento para los animales, una de las principales necesidades frente al actual escenario.
Nicola también planteó la necesidad de avanzar en medidas de infraestructura y regulación hídrica. En ese sentido, se solicitó a la Provincia que gestione con Chaco la regulación de las compuertas ubicadas en el límite norte, con el objetivo de controlar, en la medida de lo posible, el ingreso de agua hacia los Bajos Submeridionales.
Preocupación por el impacto de El Niño
La preocupación aumenta al considerar las perspectivas climáticas para los próximos meses. Según Nicola, existe especial temor por el impacto que pueda tener el fenómeno de El Niño, cuyo período de mayor intensidad está previsto para octubre, noviembre y diciembre.
“Lo que preocupa es que ya estamos desbordados antes de que llegue lo más fuerte”, es el planteo que resume la inquietud de los productores y de las autoridades locales.
En este contexto, la necesidad de anticiparse resulta clave para evitar que la situación hídrica y ganadera se agrave durante la primavera y el verano.
El casco urbano se mantiene preparado
Mientras la zona rural enfrenta una situación crítica, Nicola destacó que el casco urbano de La Gallareta se encuentra actualmente en buenas condiciones.
El presidente comunal remarcó que durante los últimos meses se realizaron trabajos preventivos y tareas de limpieza de canales, lo que permitió preparar al pueblo para afrontar posibles contingencias derivadas de las lluvias y la crecida de los cursos de agua.
La prioridad, ahora, está puesta en contener el impacto sobre la extensa zona rural y brindar herramientas a los productores que continúan luchando contra una emergencia hídrica que podría profundizarse en los próximos meses.

