Un hombre de 26 años murió el último lunes en el Hospital de Zapala tras permanecer internado durante 48 horas por haber contraído hantavirus. El paciente era residente de la zona rural del Pehuén, en la provincia de Neuquén, y había ingresado con síntomas al Hospital Aluminé.
El joven había manifestado fiebre superior a los 38 grados, mialgias (dolores musculares), disnea (dificultad para respirar) y fuertes dolores abdominales. Su salud desmejoró con rapidez, por lo que las autoridades médicas dispusieron su traslado inmediato a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Zapala.
Tras haber ingresado a la unidad de cuidados críticos, el paciente requirió de asistencia respiratoria mecánica. A pesar de los cuidados recibidos, sufrió un paro cardiorrespiratorio que le provocó la muerte a 48 horas de haber ingresado. El diagnóstico del joven fue ratificado por el Laboratorio Central de Neuquén tras la obtención de muestras.
Según el diario Río Negro, la directora del centro médico de Aluminé, Angélica Huglich, dice que hay 15 personas aisladas. "El paciente ya padecía un cuadro de salud, que eran quistes hidatídicos grandes y se mezclaron los síntomas", precisó.
El hombre vivía solo, pero como atravesaba otra enfermedad, se había alojado en la casa de un familiar. Por lo que su núcleo cercano y otros allegados que había frecuentado se encuentran bajo seguimiento epidemiológico. "Estuvo en contacto con el sistema de salud, se transportó con otros pacientes, además de sus convivientes", informó Huglich.
El paciente realizaba tareas laborales vinculadas al campo. En el entorno donde residía se identificaron antecedentes de avistamiento de roedores y contacto directo con aves de corral, consideradas factores de riesgo determinantes para el contagio de la enfermedad.
Desde el Ministerio de Salud de Neuquén recordaron que el hantavirus se presenta de forma endémica durante todo el año en la región cordillerana, así que se deben mantener las medidas de prevención permanentes.
En la Argentina hay cuatro regiones endémicas: Norte, Noreste, Centro y Sur; la última incluye a las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, donde cobra relevancia la presencia del genotipo Andes Sur. Esta variante es la única documentada a nivel mundial como transmisible entre humanos, así que exige una vigilancia epidemiológica específica, puntualmente en contactos estrechos.




