La tragedia que conmociona a San Luis sumó un desenlace fatal. Lautaro Rodrigo Britos, el joven de 22 años que había sido rociado con nafta y prendido fuego por su pareja, murió tras permanecer casi una semana internado en estado crítico. Su cuadro era desesperante desde el inicio, pero en las últimas horas se agravó con una neumonía que terminó siendo letal.
El fallecimiento no solo impactó a familiares y allegados, sino que también provocó un giro decisivo en la causa judicial. Ahora, la Fiscalía deberá recaratular el expediente como homicidio agravado, lo que implica una acusación mucho más severa para la principal sospechosa, Luna Agüero Regalado, quien permanece detenida desde el día del ataque.
El hecho ocurrió el jueves pasado en una vivienda del barrio La Ribera. De acuerdo con la investigación, la mujer llegó al lugar en medio de una discusión, roció a Britos con nafta y le prendió fuego. La violencia no terminó allí: también incendió un colchón, lo que hizo que las llamas se propagaran rápidamente por una de las habitaciones.
La escena fue dramática. Envuelto en fuego, el joven logró salir de la casa y fue auxiliado por vecinos que intentaron apagar las llamas como pudieron. Incluso intentó escapar en bicicleta, pero la gravedad de las quemaduras le impidió avanzar.
Fue trasladado de urgencia al Policlínico Regional, donde quedó internado en terapia intensiva con lesiones gravísimas en gran parte del cuerpo y compromiso en las vías respiratorias. Durante seis días luchó por su vida, mientras su entorno seguía con angustia cada parte médico. Sin embargo, una complicación pulmonar terminó sellando el peor final.
Con la muerte de Britos, la fiscal Gisela Milstein avanzará con el cambio de carátula a homicidio agravado. La acusada continúa detenida en la Comisaría 31° y la Justicia analiza su traslado al Servicio Penitenciario Provincial, aunque su defensa solicitará arresto domiciliario debido a que tiene un bebé en período de lactancia.
En paralelo, la investigación sumó nuevas líneas. Los investigadores buscan determinar si la mujer actuó sola o si hubo otra persona involucrada en el hecho. Entre las medidas en curso se encuentran pericias psiquiátricas a la detenida y la reconstrucción de las horas previas al ataque.
Además, está prevista la autopsia al cuerpo del joven, que será clave para confirmar las causas exactas de la muerte. Britos, padre de dos hijos y estudiante, se había aferrado a la vida durante días. Su historia, ahora, se convierte en un caso judicial que podría derivar en una condena ejemplar.




