La Justicia dio por concluida la causa judicial por la trágica inundación de la ciudad de Santa Fe ocurrida en abril de 2003. Tras más de dos décadas de proceso, el expediente se cerró con condenas firmes a exfuncionarios y el sobreseimiento de los últimos imputados.
Los hechos:
El desborde del río Salado, potenciado por intensas lluvias, devastó los sectores oeste y sur de la ciudad, afectando a más de 130.000 personas y provocando la muerte de 23 vecinos.
Responsabilidades y condenas:
La catástrofe expuso graves fallas de planificación y negligencia estatal. En 2008, la Justicia ratificó penas —incluyendo prisión— para el exdirector de Obras Hidráulicas, Eduardo Beracchia, por omitir obras de contención y mantenimiento a pesar de contar con fondos. La causa llegó a su fin con el sobreseimiento definitivo de los últimos imputados, entre ellos el exintendente Marcelo Álvarez.
El dolor que no prescribe:
Para los vecinos de los barrios más golpeados, como San Lorenzo, el cierre judicial no borra las marcas del pasado. "Perdimos todo, y aunque haya condenados, el dolor sigue", recuerdan los sobrevivientes.
A más de dos décadas, el fatídico 2003 sigue siendo un recordatorio ineludible sobre la ética en la función pública, la importancia de la obra hidráulica y la prevención ante catástrofes climáticas.




