Un inquietante episodio se registró en un establecimiento rural de la zona de Lanteri, donde un productor encontró dos de sus ovejas muertas con severas mutilaciones y características que generan desconcierto.
El hallazgo fue realizado por Elvio Vicentin al iniciar su jornada, cuando se dirigió al corral para alimentar a los animales. En ese momento, observó una oveja tendida en el suelo.
“Pensé que estaba por parir, pero cuando me acerqué vi que estaba toda comida”, relató.
Según explicó, una de las ovejas se encontraba dentro del corral y la otra fuera del mismo. Ambas presentaban cortes de gran precisión, sin signos visibles de lucha ni presencia de sangre en el lugar.
“Es como si estuviera cortado con láser. Ni con un cuchillo se hace un corte así”, describió el productor.
Vicentin detalló que uno de los animales tenía removida la zona de la paleta y las costillas, mientras que el otro presentaba daños principalmente en la cabeza.
Uno de los aspectos más llamativos del caso es la ausencia total de sangre y de cualquier tipo de rastro.
“No hay una gota de sangre. Es como que la chupó”, afirmó, al tiempo que indicó que tampoco encontró huellas ni indicios que permitan determinar qué ocurrió durante la noche.
El productor descartó en principio el ataque de un depredador, argumentando que en ese caso habría señales de defensa o desgarros en el cuero.
“Si hubiera sido un animal, la oveja se hubiera defendido. Acá no hay nada de eso”, sostuvo.
Además, aseguró no haber escuchado ruidos durante la madrugada, pese a tener el sueño liviano, y señaló que ninguno de sus perros reaccionó.
Otro dato que llamó la atención es el comportamiento del resto del rodeo desde el episodio.
“Las ovejas quedaron asustadas. No quieren entrar más al corral”, indicó, explicando que por la noche los animales permanecen cerca de la vivienda y evitan ese sector.
Vicentin también recordó un antecedente similar en la zona, ocurrido a un familiar con una vaca, que presentaba heridas de características parecidas.
Finalmente, descartó la hipótesis de un robo, ya que —según señaló— no se sustrajeron partes de valor comercial del animal.
Si bien mencionó que en la región circulan relatos vinculados al llamado “chupacabras”, el productor fue cauto:
“Se escuchan muchos comentarios, pero yo nunca vi nada. La verdad es que no sé qué pudo haber sido”, concluyó.


