Un llamado telefónico de una mujer anónima alertó el miércoles a la Comisaría de Charadai sobre dos canes abandonados sin vida en un camino vecinal, cerca de las vías del tren y la ruta 13.
Al llegar, los efectivos constataron los cuerpos de un macho blanco con manchas marrones y una hembra blanca y negra, ambos de gran tamaño y raza criolla, sin signos vitales y con visibles lesiones en el hocico y la zona de la cabeza. Tras entrevistar a vecinos del barrio Ferroviarios, que reservaron su identidad pero señalaron a Chávez por reiterados maltratos, la policía llegó a su domicilio en la calle Ferroviarios al 80.
Al ser consultado, el hombre confesó: "Si, son mis perros. Yo los maté. Los colgué con una soga, los ahorqué y luego les metí un garrotazo en la cabeza hasta matarlos. Después fui y los tiré ahí. Me viven matando mis chivos".
Chávez entregó voluntariamente los elementos utilizados: una soga de nylon de 2,50 metros y un palo de tala de 1,10 metro.
Por disposición de la fiscal Noelia Miño, el acusado fue detenido y alojado en la dependencia, imputado por actos de crueldad animal. Los cuerpos serán peritados este jueves por el veterinario Silvio Romano para determinar la mecánica exacta de las lesiones.




