Una dura realidad quedó al descubierto en el barrio Juan Perón, donde una familia vive desde hace casi tres años en una precaria vivienda construida íntegramente con nylon y algunos materiales improvisados.
Oscar Márquez, su pareja Antonella y su pequeño hijo Kilian sobreviven en condiciones extremadamente vulnerables en una vivienda de apenas unos metros, sin estructura sólida, expuesta al frío, la lluvia y el barro.
“Hace dos años y ocho meses que estamos así”, contó Oscar, quien aseguró haber acudido en reiteradas oportunidades a la Municipalidad en busca de ayuda, sin obtener respuestas concretas. “Me dijeron que me iban a visitar, pero nunca vino nadie”, relató.
La familia pide principalmente materiales de construcción como ladrillos, chapas, puertas o ventanas, con el objetivo de poder levantar una casa digna. Oscar, además, sabe de albañilería y se mostró dispuesto a construirla por sus propios medios si consigue los recursos.
Pero el pedido no se limita a materiales. También solicitan oportunidades laborales. “Hago cualquier trabajo, lo que sea”, expresó, remarcando la necesidad urgente de generar ingresos para sostener a su familia.
Dentro de la vivienda, todo es de plástico: paredes, techo y divisiones. Apenas cuentan con lo básico: una cama, algunos muebles y una heladera en mal estado. Cuando llueve, el lugar se vuelve prácticamente inhabitable.
La situación se agrava aún más pensando en el futuro del niño, que pronto comenzará la etapa escolar. “No se puede vivir así en el siglo XXI”, fue una de las frases que más se repitió durante el recorrido por el lugar.
Quienes puedan colaborar con la familia pueden comunicarse al teléfono 3482-601562.
El caso generó conmoción y vuelve a poner en evidencia la realidad de muchas familias que viven en condiciones de extrema precariedad, esperando una oportunidad para salir adelante.
