El ingeniero en Recursos Hídricos del INTA Reconquista, Mario Basán Nickisch , analizó la declaración oficial del fenómeno de “El Niño” y explicó sus posibles consecuencias para el litoral argentino, especialmente frente a la llegada del período de mayores impactos previsto para el verano.
Según explicó, el fenómeno fue confirmado oficialmente el pasado 12 de junio por la agencia nacional de Estados Unidos que monitorea estos eventos desde la década de 1950. La declaración se produce cuando la temperatura del océano Pacífico ecuatorial aumenta al menos medio grado durante tres meses consecutivos.
Basán Nickisch señaló que ese incremento genera modificaciones en la circulación atmosférica: “Al calentarse el océano aumenta la evaporación y cambia la dirección de los vientos, lo que en nuestra región significa una mayor presencia de sistemas nubosos con humedad y una probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal”.
Respecto a la intensidad que podría alcanzar este episodio de El Niño, el especialista indicó que todavía es prematuro establecer si será débil, moderado o fuerte. En este sentido, explicó que tanto el INTA como el Instituto Nacional del Agua (INA) consideran necesario esperar hasta julio o agosto para contar con una tendencia más clara sobre su magnitud.
“Hoy tenemos prácticamente un 33% de probabilidades para cada escenario. El fenómeno está declarado, pero todavía no sabemos cuál será su intensidad final”, sostuvo.
El ingeniero remarcó que, aunque el fenómeno ya está presente, los efectos más importantes suelen observarse durante el verano. Además, advirtió que la situación actual del territorio requiere atención, ya que algunos sectores presentan una alta sensibilidad por acumulación de humedad. “En zonas como los Bajos Submeridionales hay suelos que vienen con saturación por lluvias previas ocurridas en el Chaco, y eso puede hacer que nuevos aportes de agua generen mayores complicaciones”, explicó.
Obras y mantenimiento de infraestructura hídrica
Frente a este escenario, destacó la importancia de las tareas preventivas que realizan municipios como Reconquista y Avellaneda, con trabajos de profundización de desagües y mantenimiento de canales.
“Un canal funcionando correctamente es una herramienta fundamental para sacar excedentes de agua. Muchos canales llevan décadas sin una actualización o limpieza adecuada y eso reduce la capacidad de respuesta ante eventos importantes”, afirmó.
También hizo referencia a los cambios que se vienen observando en el comportamiento de las precipitaciones debido al cambio climático. Según explicó, actualmente los eventos son más extremos y concentrados, con registros de lluvias de gran magnitud en pocas horas, lo que puede superar la capacidad de cualquier sistema de drenaje.
“Antes teníamos lluvias más distribuidas. Hoy podemos tener 400 milímetros en pocas horas en un lugar puntual, y eso representa un desafío para la ingeniería y para la planificación”, señaló.
Recomendaciones para productores ganaderos
En relación al sector productivo, el ingeniero destacó que la clave es anticiparse y planificar antes de que llegue una situación crítica.
“La mejor herramienta es la planificación. Hay que pensar tanto en los momentos de sequía como en los excesos hídricos, porque ambos extremos afectan a la producción”, indicó.
En el caso de la ganadería, remarcó la importancia de contar con infraestructura preparada para proteger al rodeo. “El animal necesita lugares secos donde pueda descansar. Un vacuno no puede permanecer acostado sobre el agua durante mucho tiempo porque eso afecta su bienestar”, explicó.
Además, señaló que la falta de previsión muchas veces obliga a los productores a trasladar la hacienda hacia zonas más altas, con los costos y dificultades que implica movilizar animales en condiciones climáticas adversas y sobre caminos deteriorados.
Ante la confirmación de El Niño, el especialista insistió en la necesidad de fortalecer las tareas preventivas y tomar decisiones con anticipación para reducir los impactos que puedan generar las lluvias intensas en la región.

